Hércules

Registrarse

|

Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

|

21 Jul 2024
21 Jul 2024
EN VIVO

Marc Luque (IE): «corren en mis venas gotas de sangre jacobina»

Marc Luque, nº10 de las listas de Izquierda Española para las elecciones europeas, es entrevistado por Óscar Rollón Aymerich y Guillermo Más Arellano

La primera pregunta es bastante sencilla: ¿qué es Izquierda Española?

Marc: Izquierda Española no deja de ser un partido que trata de ofrecer una alternativa a muchos ciudadanos que se sienten de izquierdas, que se consideran de izquierdas y que se encuentran atónitos ante la situación que actualmente vivimos en España. Esto es que la izquierda ha subordinado su programa, su horizonte político, al nacionalismo.

¿Y entonces que ocurre? Pues lo que estamos observando constantemente, que cualquier avance social tiene que ir de la mano con una concesión al nacionalismo. Y claro, ante esto, ante los muros identitarios, ante una izquierda que ha adoptado una deriva profundamente posmoderna, pues algunos con mucha honestidad y mucha prudencia, pero con la misma convicción, decidimos alzar la voz y ofrecer un proyecto político distinto, que realmente diga la verdad y que tenga unas convicciones firmes, Es decir, que no un día diga una cosa y al día siguiente la contraria. Todo no es de izquierdas y por ende hay que marcar un rumbo claro y reorientar a una izquierda que actualmente anda desnortada.

Quisiera preguntarle, ya que a estas elecciones europeas concurren muchas nuevas formaciones de izquierda, destacando Frente Obrero, ¿cómo pretenden convencer a los votantes de que les apoyen ustedes y no a Frente Obrero, que en muchos sentidos es más mediático con Roberto Vaquero a la cabeza?

Marc: Bueno, yo no sé, no voy a decir estratégicamente lo que tienen que hacer otras formaciones políticas. Yo respeto que se presente todo el mundo y creo que es bueno para una democracia, pues cuantas más formaciones políticas haya, mayor será el abanico que ofrecer al posible votante. Lo que sí puedo decir es lo que vamos a hacer nosotros.

Nosotros ofrecemos exportar el proyecto que defendemos en España, a Europa. Es decir, combatir los paraísos, fiscales de facto que hay en España y hacer lo propio en Europa. Defender una ciudadanía abierta y solidaria también en Europa y acabar con las fronteras cuanto antes mejor. Es decir, un proyecto profundamente internacionalista y universalista, que son los ideales de la izquierda que nosotros defendemos. Y plantear una cuestión que para mí es elemental en los tiempos que corren, donde la reivindicación de la paz resulta imprescindible, como es la autonomía estratégica de la propia Unión.

En relación con esto último que has dicho, decís vosotros de que no existen derechos de los territorios, ¿cómo verían ustedes un federalismo de corte más simétrico, es decir, un federalismo claramente bastante distinto al federalismo asimétrico que se tiene a día de hoy?

Vaya por delante que yo, por ejemplo, soy muy villano en estas cosas. Es decir, corren en mis venas gotas de sangre jacobina. Pero en España, por ejemplo, el federalismo asimétrico es una quimera, es decir, es inviable. Solamente hace falta observar y atender a los datos empíricos. Es decir, hay ninguna ninguna posibilidad que en Madrid, por ejemplo, se pretenda redistribuir o armonizar a nivel fiscal con respecto a otras comunidades. Tampoco lo hay en Cataluña. No lo hay, por supuesto, en el País Vasco y en otras porque se van acogiendo cada vez a lo suyo, que es lo fundamental.

Precisamente nosotros lo que reivindicamos es hablar de lo que hay, de lo nuestro como de lo de todos. Cuando uno pertenece a una comunidad política, más allá de ser una arbitrariedad, tiene una serie de obligaciones como ciudadano. Es también ver qué se puede aportar a la comunidad. Eso es lo que defendemos nosotros. Por supuesto que al final Europa es una cuestión mucho más compleja, porque estamos hablando de una organización supranacional de diferentes Estados.

España ahora mismo no es España, simplemente es un Estado compuesto por regiones y actualmente su organización territorial se fundamenta en el sistema de las autonomías. Pero eso son cosas distintas. Luego, en Europa, lo que nosotros sí vamos a defender es acabar con los paraísos fiscales de facto y acabar de una santa vez con ellos, porque creo que nos traen una degradación, por ejemplo, a nivel de salarios o a nivel industrial. Los países del sur debemos tener un modelo productivo que esté anclado exclusivamente en el sector terciario, porque tenemos que renunciar, aparentemente a tener industria del sector secundario. Absoluta barbaridad, porque mismamente en la pandemia ya vimos cuál es el resultado de depender y de ser absolutamente dependientes de un solo sector. Ese es un problema. Entonces también hay que meterle mano a eso y de ahí que nosotros entendamos que en Europa tenemos que fomentar una mayor cohesión social.

Pero es que esa cohesión social, por ejemplo, vendría de la mano con la armonización de diferentes impuestos directos y eso es imprescindible. Defender la Europa que también defiende Sumar y el Partido Socialista, pero defender lo mismo también en España, porque si no, con qué convicciones me planto yo delante de un ciudadano de Extremadura que, como él, no tiene infraestructuras de las que otras regiones disfrutan.

Yo mismo soy catalán. Es decir, no soy sospechoso en este sentido de tener una antipatía profunda contra las regiones. Es decir, no me odio a mí mismo por ahora (risas). Hace diez años las estadísticas daban a Podemos opciones de gobierno si hubieran abrazado la bandera de España, cosa que no hicieron y un poco lo mismo sucede con Ciudadanos, que si hubiera pactado con el Partido Socialista en vez de con el PP, quizás hubiera alcanzado gobierno.

Ustedes parecen haber aprendido la lección y ser por un lado de izquierdas y abrazar España y por otro lado ser liberales, pero querer pactar más con el PSOE que con el PP. ¿Cómo nos pretenden convencer en ese sentido de que la izquierda y sus ideales universalistas casan con una idea de España mucho más sucintamente? ¿Qué idea de España tienen ustedes de primeras?

En primer lugar, nuestra idea de España es la de una nación política de ciudadanos libres e iguales. Creo que es una cuestión muy sencilla que la puede entender cualquiera, pero en segunda instancia, por lo que me preguntabas ya y ahondando un poquito, cuando nosotros presentamos el partido, yo recuerdo a gentes, digamos, de la alta política, muy nerviosos, entre ellos Óscar Puente, Errejón y Rufián.

Nadie le ha preguntado al Partido Comunista de España por su supuesto nacionalismo español. Nadie le ha preguntado el Partido Socialista Obrero Español si son nacionalistas. Nosotros simplemente lo que entendemos es nuestra comunidad política de acción. Es decir entendemos España como una unidad de decisión y de justicia.

De momento nuestra unidad mínima, nuestra unidad elemental, es el Estado. Lo que no podemos hacer es renunciar al Estado. Los únicos que pueden renunciar a él son los ricos, los que no necesitan ningún tipo de cobertura social, los que no necesitan carreras abiertas al talento porque todo lo heredan. Y esa es la batalla que nosotros pretendemos dar.

No, nosotros no tenemos intención de ocupar a la derecha ningún tipo de gobierno. Planteamos una alternativa de izquierdas porque entendemos que en todo el arco parlamentario no hay un solo partido que defienda la igualdad en serio. Y como no lo hay, nos presentamos y ya digo con mucha honestidad, humildad y sin creernos nada. Pero es que defendemos una cuestión tan obvia como que nadie es más que nadie y que por ende nadie es propietario de parte alguna.

Porque esto es una comunidad política, Somos ciudadanos libres e iguales. Esta es nuestra idea de España. A mí no me interesan las banderas, no tengo un éxtasis patriótico. Cada mañana, cuando me levanto no me pongo el himno a las 08:00, pero sí que entiendo que hay muchos trabajadores para los que sin Estado no hay nada.

No es una nación política. Personalmente yo no soy de los que pienso que existe, a diferencia de lo que ocurría en Cataluña con los nacionalistas. He tenido muchos debates y pienso que o sois una nación de corte esencialista en la que prácticamente no hay variaciones y esa esencia nacional es inmanente al paso del tiempo o la nación es una voluntad de esa; o el huevo o la gallina.

Esto es un argumento profundamente circular, porque si hay una voluntad de ser, porque tienes que autodeterminarse, o sea, no, no hay necesidad de autodeterminarse cuando ya eres, entonces a mí, cuando, por ejemplo, gentes de la derecha, pues defienden este argumento profundamente reaccionario a mi modo de ver. Bueno, uno se plantea eso.

Marc Luque, nº 10 en las listas de IE y miembro del think tank El Jacobino

¿Podría un perfil más liberal sentirse atraído por la propuesta de izquierda española? ¿Cómo valora la incorporación desde filas más liberales a su partido, como por ejemplo Soraya Rodríguez, que viene de Renew Europe?

Yo creo que para nosotros que esté Soraya encabezando lo que es la lista como como número dos es un auténtico honor. Desde la izquierda nos hemos acostumbrado al puritanismo. Una persona que era la mano derecha de Rubalcaba ahora parece que no puede volver a la política, aun cuando ha sido reconocido por absolutamente todos los europarlamentarios que su labor ha sido extraordinaria. ¿Por qué no le vamos a dar nosotros una oportunidad?

También contamos en las listas con Félix Ovejero, que fue discípulo de Manuel Sacristán, el último gran marxista en España. Con Ángel Pérez, uno de los portavoces de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid. También contamos con Martín Seco, quien fuera asesor económico de Julio Anguita. En fin. Yo no le voy a pedir carnets a nadie.


Nosotros simplemente nos agrupamos, porque sin ser alarmistas vemos que la cuestión territorial está perfectamente imbricada con las cuestiones sociales. Esto es una obviedad y esto hay que combatirlo. No podemos supeditarnos constantemente al delirio nihilista del nacionalismo. Es decir, nosotros ofrecemos simplemente blindar lo que sería la retribución indirecta de los trabajadores, la retribución directa sería el salario que perciben de sus respectivos trabajos.

Pero la indirecta es, por ejemplo, que tengan acceso a una educación pública, a una sanidad pública y acceso a la cultura. Esto se puede defender en la Unión Europea y por eso defendemos un programa que es un programa de mayorías.

Yo simplemente lo que le pido al votante potencial es que para solucionar los problemas que han creado unos, no vote a esos mismos, sino que sea un poco valiente, que tome conciencia de su situación y que, por ende, opte por formaciones alternativas.

Además ese discurso de querer renovar la izquierda cuando la izquierda está en el poder, resuena un poco al 15M. Me resuena un poco a Podemos, resuena a una izquierda que quería cambiar las cosas, que llegó al Parlamento, que sirvió de bisagra para que siguiera gobernando la misma izquierda de siempre y que, finalmente, queriendo acabar con el bipartidismo, haya generado como ahora, un nuevo bipartidismo con partidos bisagra, pero bipartidismo al fin y al cabo.

En ese sentido, ¿ustedes cómo pretenden superar ese bipartidismo? ¿cómo pretenden convencer al electorado de que no va a caer en los mismos errores de esa izquierda que quería cambiarlo todo y que no cambió nada?

Bueno, voy a matizar simplemente una cuestión. Cuando se habla de algunas incorporaciones que hemos hecho con gente con una cierta trayectoria en el mundo político, solo se habla en exclusiva de la gente que proviene, por ejemplo, de Ciudadanos o de UPyD. No se habla ni de la gente que tenemos del Partido Comunista, como por ejemplo nuestro secretario de Organización, David Velilla, que tuvo un cargo en el Partido Comunista y fue electo en su municipio. Es decir, exclusivamente se pone el foco en un lado.

Nosotros queremos reconciliar a España con la izquierda y a la izquierda con España, algo que no ofreció Podemos jamás, porque recuerdo a aquel Pablo Iglesias que criticó un día a Pujol y ahora mismo acaba de salir pidiéndole al votante de Bildu el voto prestado. Es una sinvergonzonería.

Yo no le voy a pedir a un racista identitario xenófobo que me vote. Yo voy a conseguir que la xenofobia y el racismo identitario sean borrados democráticamente del mapa. Lo que tenemos que hacer es que tengan una penalización moral del grado que tiene hoy en día el machismo. Yo no necesito connivencia con esa gente.
Yo necesito convivencia, pero para que esa convivencia exista hay que acabar con el racismo y eso no lo ofreció nadie en España.

Cómo narices puede ser que con más de cuatro décadas de democracia en este país no haya habido un solo partido que se haya llamado Izquierda Española en todo el registro, pueden ser ideas viejas, pero son las ideas tradicionales de la izquierda, la emancipación de todos. Creo que es una cuestión muy obvia y en este país no ha existido nunca un partido que haya defendido esto, porque el Partido Socialista, si bien en algún momento pudo tener más clara su posición en la cuestión territorial a nivel económico, empezó a desvariar mucho. Es el partido del rescate a la banca con Zapatero, que luego parece que nos quiere dar lecciones morales de cómo tenemos que ser de izquierdas. Ese también es el Partido Socialista, no solamente lo que hemos visto hasta ahora.

Acaba de hablar de reconciliar a la izquierda con con España y a España con la izquierda. Esto me lleva a pensar en una frase que es como que la izquierda tiene que recuperar sus banderas, ¿qué banderas son estas que ha perdido la izquierda y que tiene que recuperar?

Por ejemplo, la bandera de la libertad. Mismamente, la campaña de Ayuso en la que todo el rato se hablaba de libertad o comunismo. Yo soy socialista, reivindico también la libertad, porque necesitamos una sociedad de gente igualmente libre, no de gente exclusiva, porque no hay libertad sin igualdad.

No se pueden defender carreras abiertas al talento y luego estar en contra, por ejemplo, del impuesto de sucesiones o del impuesto de patrimonio o del impuesto de donaciones, o decir que España es un infierno fiscal.

Montar un nuevo partido de izquierdas cuando parece que en Europa hay cada vez más gobiernos de derechas y que en las próximas elecciones europeas va a ganar el Partido Popular con la entrada de lo que se llama «ultraderecha» en el Parlamento, mientras que partidos históricos como el ya más que muerto y enterrado Partido Socialista, desaparecen de países como Francia y el electorado, sobre todo obrero, parece abrazar propuestas identitarias.

En España Frente Obrero tiene propuestas territoriales y de inmigración más típicamente de derechas que de izquierdas. Me resulta mucho más sencillo, por ejemplo, decirle al penúltimo que todos sus problemas son culpa del último. Esto ya lo viví en Cataluña con el «España nos roba», es fácilmente exportable.

Somos perfectamente conscientes de los retos que hay, de las dificultades de que la Unión Europea no deja de ser una organización supranacional joven y esto también hay que atenderlo y que por lo tanto, pues hay algunos desbarajustes que por supuesto son criticables y que yo critico pero que era ciertamente normal que sucedieran.

¿Cuál sería un poco la política de pactos de izquierda española, tanto a nivel nacional como a nivel europeo? Porque a nivel europeo recordemos que los socialdemócratas van de la mano con la Democracia Cristiana.

Para acceder a un grupo te tienen que aceptar, eso es lo primero. Mismamente para acceder al grupo socialdemócrata debes tener la aceptación de los partidos que hay inmersos en él, pero a priori yo soy de los que pienso que una cosa es hacer pedagogía y otra cosa sería, por ejemplo, entrar en otro grupo que no tuviera nada que ver con la izquierda. A esto último sí que nos negamos tácitamente porque no tendría sentido. Está descartando entrar en Renew. No sé en qué grupo entraremos, pero con toda seguridad le digo que nosotros no somos los liberales ni conservadores.

¿Qué opinan ustedes sobre la Política Agraria Común, la Política Pesquera Común, etc. Un tipo de políticas que fueron bastante criticados durante la campaña por el Brexit y que otras nuevas formaciones que están surgiendo ahora, como el Frente Obrero, critican ampliamente?

Por supuesto que somos críticos con las políticas de vecindad, es decir, las ayudas que facilita la Unión Europea a otros Estados para que ellos sí que puedan extraer sus productos a un precio muchísimo más barato. En los PIGS, que es como se considera Portugal, Italia, Grecia y España, se pretende que tengan un modelo productivo exclusivamente basado en el turismo.

Esto no significa ir contra los turistas ni nada por el estilo, no hay que ser hipócrita, a España le ha ido bien con el turismo, pero no podemos anclarnos en eso. Hay que ser crítico y tratar de proteger un poco a nuestros agricultores. Santiago Abascal paseaba el otro día con Marine Le Pen como si fuera poco menos que una diva, y luego esta señora se presenta a las elecciones europeas diciendo que lo primero que va a hacer es prohibir a nuestros agricultores pasar hacia Francia con sus productos.

El patriotismo es defender la patria de una España que ha sido vaciada de servicios sociales, la patria de una España vaciada.

Guillermo del Valle, cabeza de lista de IE en las elecciones europeas 2024

Sin embargo, ustedes defienden a la vez un internacionalismo, una Unión Europea fuerte, y políticas que fortalecen España, ¿no están entrando en contradicción criticando este tipo de políticas y al mismo tiempo apoyando una Unión Europea fuerte?

La idea de una organización supranacional es buena, pero estamos manifiestamente en contra de las políticas de austeridad, de la crisis del 2008, de lo que tuvimos que pasar nosotros o los griegos y eso no significa estar en contra de la Unión Europea, es decir, para problemas globales, soluciones globales. Tenemos una vocación cosmopolita susceptible de críticas, pero también es necesario plantarse ante las grandes empresas que se pitorrean de la legislación estatal.

Se puede ser crítico con determinadas políticas de la Unión Europea y esto no resulta incoherente con señalar que al ser una organización supranacional hay problemas como el cambio climático, la pobreza, la competencia, los salarios a la baja o las deslocalizaciones productivas que deben ser atendidos desde estas organizaciones, que son capaces de hacer frente verdaderamente a los Estados.

Estamos decepcionados con la política fiscal, pero creo que la Unión Europea ha cambiado, no es la misma la del 2008 que la que tenemos en la actualidad. Las políticas post pandemia, nos dejaron una cierta conciencia social, pero queda muchísimo que hacer.

Uno de los grandes fracasos de los partidos salidos del 15 M, como Podemos, Vox, etc. es que hicieron una serie de promesas a los electores y luego no se cumplieron. ¿Qué tipo de garantías le ofrecen ustedes a sus votantes para finalmente cumplir si llegan al poder aquello que están prometiendo ahora que están en la oposición?

Nuestras garantías son las propuestas sensatas y que somos coherentes porque siempre nos hemos mantenido las mismas posiciones, pero nosotros no prometemos un camino hacia Ítaca ni muchísimo menos. Creo que el principio racionalista que emerge de nuestro partido nos da autenticidad. En España hay que combatir el nacionalismo de una vez por todas, no salir todo el día cabizbajo por la arbitrariedad de haber nacido en España.

Las encuestas actualmente les dan cerca de un 1% de intención de voto, lo cual está lejos y a la vez cerca del eurodiputado. ¿Cómo valoran ustedes las encuestas y qué tienen pensado para esta última parte de la campaña como forma de atajar este este problema?

En primer lugar, el coste de entrada para un partido nuevo es brutal, y más si te presentas en contra de aquellos que actualmente ostentan el poder y más si, por otro lado, existe un partido hegemónico, la derecha en España, que parece que tiene cierto miedo a que algunos podamos no solamente reconciliar a la izquierda con España, sino que algunos votantes que han optado por la derecha vuelvan a la izquierda.

A mí no me parece malo tener un 1% o incluso algo más, o tener un eurodiputado, que sería estupendo, pero simplemente como punto inicial sería maravilloso obtener una cantidad suficiente de votos que nos permitieran tener autoridad para señalar que en España hay un problema. Para decir que nosotros ofrecemos una alternativa y una solución a socialistas desencantados o incluso gente que haya confiado antaño en la izquierda transformadora.

Pero insisto, las elecciones europeas no son el final, son el inicio de un proyecto del que estoy absolutamente convencido de que tiene garantías y que es coherente y que en el futuro puede tener la opción de cambiar este país, de reformar España y, en consecuencia, también reformar la Unión Europea.

Viniendo de un Think Tank llamado «El jacobino», ¿cuándo van a sacar la guillotina?

No, hombre, no (entre risas). El nombre fue una idea de John Viar, el director de traidores, y lo elegimos como una suerte de provocación. Al final, la revolución jacobina fue una revolución bastante importante porque sienta las bases de lo que tenemos hoy en día de la nación política.

Normalmente la gente cuando habla de la Revolución Francesa, siempre habla de «libertad, igualdad, fraternidad» y se olvida del 4.º principio fundamental que era la indivisibilidad de la nación.

Comparte la nota

Deja un comentario

Noticias relacionadas

Juanma Fernández: «teníamos que profesionalizar mucho más la crítica televisiva»

Entrevistamos a Juanma Fernández, el periodista que más sabe de Eurovisión, para que nos cuente...

Sasha Margot: «estoy viviendo cada día como si estuviera dentro de una película»

Hoy entrevistamos a nuestra colaboradora, la influencer Sasha Margot. Su contenido se basa en las...
No hay más noticias
Scroll al inicio

Secciones

Secciones