Imagen: Israel ataca el sur de Líbano este sábado STR / dpa – Only For Use In Spain
El Gobierno de Israel ha aprobado durante la madrugada del domingo, el mismo día en el que los muertos bajo ataques israelíes en Gaza en el último año y medio han superado los 50.000, el establecimiento de un nuevo organismo que gestionará la “transferencia voluntaria” de los residentes de la Franja de Gaza a un tercer país. Una operación de limpieza étnica, según el Derecho internacional.
Entre los fallecidos del último ataque israelí se encuentra un relevante líder de Hamás, Salah al Bardaweel, de 66 años, según ha comunicado la milicia islamista, que detalla que ha perecido junto a su mujer bajo las bombas en la localidad sureña de Jan Yunis.
Este nuevo organismo estará gestionado por el ministro de Defensa Israel Katz, quien se encargará de “preparar y facilitar el tránsito seguro y controlado de los residentes de Gaza para su salida voluntaria a terceros países”, según afirma un comunicado del Ministro de Defensa de Israel. Esto incluye “asegurar su movimiento, establecer una ruta de tráfico” y “coordinar la infraestructura que permita el tránsito por tierra, mar y aire a los países de destino”.
A principios de febrero, el presidente estadounidense Donald Trump anunció precisamente su intención de tomar el control de la Franja para convertirla en la nueva “Riviera de Oriente Medio”. Esto supondría deportar a más de dos millones de gazatíes y trasladarlos a países vecinos como Egipto o Jordania. Además de la ilegalidad de esa operación y el rechazo generalizado de la comunidad internacional, el Ejecutivo israelí no ha encontrado aún los países de destino. Además, la movilización forzosa de menores está considerada un crimen de guerra, de acuerdo con el derecho internacional.
Tras el alto el fuego, han muerto 700 palestinos
Israel rompió el alto el fuego en la Franja el pasado martes 18 de marzo y, desde entonces, los ataques israelíes se han cobrado la vida de al menos 673 personas y han dejado a más de un millar de personas heridas. Esto ha provocado que el número total de muertos en la Franja de Gaza desde el inicio de la ofensiva militar israelí en octubre de 2023 haya alcanzado este domingo las 50.021 personas tras los últimos bombardeos contra el enclave palestino, según datos proporcionados por el Ministerio de Sanidad gazatí.
Mientras, en Israel siguen registrándose manifestaciones a las que acuden decenas de miles de personas, sobre todo en Tel Aviv y Jerusalén, para exigir el fin de la guerra, un acuerdo con Hamás para liberar a los 59 rehenes que aún están retenidos en la Franja y que el Gobierno ponga fin a lo que consideran una deriva antidemocrática de la coalición de Netanyahu.