El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, expresó su disposición para reunirse con su homólogo sirio, Bashar al-Assad, con el objetivo de avanzar en la normalización de las relaciones entre Turquía y Siria. En una conferencia de prensa antes de partir hacia Estados Unidos para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas, Erdogan afirmó que su gobierno ya había manifestado su interés en llevar a cabo dicho encuentro. «Hemos expresado nuestra disposición para reunirnos con Bashar al-Assad con el fin de normalizar las relaciones entre Turquía y Siria«, señaló.
Erdogan también subrayó que están a la espera de una respuesta oficial por parte del gobierno sirio. «Estamos esperando la respuesta de la parte siria. Estamos listos para ello. Creo que daremos un paso importante para abrir un nuevo capítulo en nuestras relaciones en esta reunión», añadió, según reportó la agencia de noticias Sputnik.
Las relaciones entre Ankara y Damasco se deterioraron significativamente tras el inicio del conflicto sirio en 2011, cuando Turquía apoyó a los grupos opositores al gobierno de Assad. La guerra civil en Siria, que ha dejado cientos de miles de muertos y millones de desplazados, ha afectado gravemente la dinámica regional, provocando un enfrentamiento indirecto entre Turquía y Siria a lo largo de estos años.
Sin embargo, en el último verano, ambos países han intensificado los esfuerzos para mejorar sus relaciones. En este contexto, Assad declaró que estaría dispuesto a participar en una cumbre con Erdogan, siempre y cuando las negociaciones se desarrollen de manera que respeten los intereses nacionales de Siria.
Este acercamiento se enmarca en un contexto de cambios en la geopolítica regional, donde varias naciones están revisando sus políticas y alianzas. Turquía ha adoptado una postura más conciliadora, buscando restablecer vínculos con países como Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, con los que ha tenido conflictos en el pasado.
Este cambio en la política exterior turca podría formar parte de una estrategia para consolidar su posición en la región y reducir las tensiones derivadas de su intervención en Siria y otros países vecinos. Una eventual reunión entre Erdogan y Assad también podría afectar las dinámicas de poder con otras naciones involucradas en el conflicto sirio, como Rusia e Irán, aliados clave del gobierno sirio.
El gobierno sirio ha insistido en que cualquier avance en las relaciones con Turquía debe respetar su soberanía y conllevar la retirada de las tropas turcas del norte de Siria, donde Turquía ha llevado a cabo operaciones militares contra grupos kurdos y otras facciones.
En definitiva, si se lleva a cabo la reunión, podría significar un paso importante hacia la reconciliación entre ambos países, aunque persisten varios obstáculos y desacuerdos que tendrán que ser abordados en las negociaciones.