Hércules

Registrarse

|

Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

|

14 Jun 2024
14 Jun 2024
EN VIVO

España no es país para jóvenes

La situación estructural de España en términos económicos hace que sea prácticamente imposible fomentar una situación económica favorable a la juventud

Imagen de cáritas.es

Los jóvenes españoles tienen un problema. Tanto su renta como su riqueza neta, una vez descontadas las deudas, ha descendido de forma significativa en lo que llevamos de siglo, a diferencia de lo que sucede con los más mayores, cuyas finanzas han mejorado. Esta particular evolución está agravando la brecha generacional en España, hasta el punto de desatar un aguerra de imprevisibles consecuencias entre ambos grupos de población.

La llamada “solidaridad intergeneracional”, el pilar que sostiene las pensiones públicas, por el cual los cotizantes actuales pagan, mes a mes, las pensiones de los jubilados, está transitando hacia un conflicto intergeneracional debido a las dificultades económicas que atraviesan los más jóvenes.

Importante brecha entre generaciones y edades en cuanto a riqueza

Los datos son los que son. La renta mediana de los hogares con cabeza de familia menor de 35 años bajó un 19,8% entre 2001 y 2021, mientras que la de los mayores de 74 años aumentó un 40,5%. Asimismo, entre 2002 y 2022, la riqueza neta de las familias jóvenes bajó un 72,7%, mientras que se duplicó en el caso de los más mayores, según la última En­­cuesta Financiera de las Familias publicada por el Banco de España.

A nivel general, la renta mediana de los hogares españoles ronda los 32.400 euros año y la renta media los 43.100, mientras que la riqueza mediana en términos netos se sitúa en 142.700 euros y el promedio en 309.000. Pero la situación es muy diferente cuando se analiza por segmentos de edad. La brecha entre estos dos colectivos se está ampliando.

Si se compara con el principal grupo en edad de trabajar, comprendido entre los 35 y los 44 años, la renta de los jóvenes era muy similar en 2002, pero, desde entonces, ha bajado 14 puntos porcentuales. En la actualidad, apenas alcanza el 80%. Y más relevante aún es la evolución de su riqueza neta, que ha pasado de representar el 55% de la riqueza de la población trabajadora a tan sólo el 26% en 2022.

La vivienda, ahorro y precariedad. Factores determinantes a la hora de determinar la mala situación de los jóvenes

La principal razón de esta caída estriba en la vivienda. El porcentaje de jóvenes que accede a una vivienda en propiedad se ha desplomado del 66% al 32% en los últimos 20 años. Además, el valor mediano de dichos inmuebles se ha reducido un 50% respecto a la propiedad de los mayores, dado que los menores de 35 suelen comprar pisos más pequeños y en zonas con precios más asequibles que hace unos años.

Asimismo, otro factor determinante es el ahorro. Los jóvenes poseen menos activos financieros que antes. En 2002, un 5,5% de dichos hogares poseían fondos de inversión y un 18,6% planes de pensiones o seguros, pero hoy su porcentaje se reduce hasta el 4,9% y el 12,5%, respectivamente. Semejante caída refleja las grandes dificultades que tienen muchos de estos jóvenes para ahorrar.

Precariedad y sueldos bajos son los factores que determinan tanto la preocupante situación de sus finanzas como la creciente divergencia de renta y riqueza respecto al colectivo de jubilados. Con una tasa de paro media enquistada por encima del 10% y un desempleo juvenil próximo al 30%, a la cabeza de la UE, la empleabilidad de los jóvenes hace aguas, pero es que, además, la temporalidad es norma en este grupo de población y sus sueldos son más bajos que la media debido, en parte, a la falta de experiencia, aunque aquí el factor determinante es la reducida productividad de la economía española.

Si a todo ello se suman las dificultades para acceder a una hipoteca a fin de comprar una casa, fruto de la errónea modificación legal introducida en 2013, y la disparatada subida del alquiler, tras el desnortado ataque a la propiedad privada del Gobierno de Sánchez, es normal que caiga la riqueza neta de los jóvenes. La insostenibilidad financiera de las pensiones tampoco ayuda y, en los próximos años, supondrá un lastre cada vez mayor sobre el ya debilitado bolsillo de los trabajadores.

Con estos elementos encima de la mesa, ya existe el caldo de cultivo propicio para que prenda con fuerza un sentimiento de hartazgo y desazón entre los más jóvenes, especialmente si comparan su situación financiera con la de los más mayores. Y de ahí a que estalle la guerra intergeneracional tan sólo hay un paso.

Comparte la nota

Deja un comentario

Noticias relacionadas

Voto depositado en la urna electoral en el colegio electoral instalado en el Instituto de Educación Continua (UPF) del barrio de l'Eixample de Barcelona Andreu Dalmau / EFE

Soberbia Electoral

Tome acción de una vez y, si no, sí que me gustaría pedirle que, por...

Mi hijo no lee, pero yo tampoco

Los grandes lectores, por lo general, se fraguan en casa, no en clase, y la...
No hay más noticias
Scroll al inicio

Secciones

Secciones