Imagen: El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Alberto Ortega – Europa Press
El Gobierno ha anunciado este jueves la redacción de un Real Decreto que agilizará la creación de plazas de jueces de violencia de género para evitar el colapso al que ya se enfrentan los juzgados, según ha adelantado la Cadena Ser. La noticia ha sido posteriormente confirmada por el ministro de Justicia Félix Bolaños durante una reunión en Barcelona.
El objetivo es adaptar las estructuras y medios de los juzgados a la nueva carga de trabajo, ya que desde el ministerio estiman que los casos de violencia de género en los juzgados será un 20% superior al actual. El coste de cada unidad judicial será de aproximadamente unos 400.000 euros y el de la asignación de un juez a un tribunal de instancia de unos 80.000 euros. Además, la nueva normativa contempla la posibilidad de transformar algunos juzgados de instrucción y especializarlos en casos de violencia machista.
Los juzgados, colapsados por casos de violencia machista
Además de los delitos de maltrato en el ámbito de la pareja, a partir de septiembre los juzgados de violencia sobre la mujer van a tener que hacerse cargo de la investigación de otros delitos sexuales o por razón de género (como agresiones sexuales, matrimonios forzados, acoso sexual o trata de seres humanos) sin ningún tipo de refuerzo material ni personal, según la nueva ley que prepara el Gobierno. Ello supone prácticamente duplicar sin recursos los casos que investigarán unos juzgados ya de por sí sobrecargados, según ha denunciado el sindicato de funcionarios CSIF.
Según datos del Ministerio recogidos por los magistrados especializados, en 2023 se registraron 3.300 procedimientos judiciales por delitos sexuales. Los encargados hasta ahora de investigarlos eran los juzgados de instrucción. Estos casos se sumarán a los casos de maltrato machista por parte de la pareja o expareja de los que, hasta ahora, se encargaban los juzgados de violencia sobre la mujer. En Barcelona, por ejemplo, todos los juzgados de violencia de género arrastran una sobrecarga de trabajo del 30%.
Aunque hay divergencias en el seno de la judicatura, en general, los magistrados especializados entienden y, algunos comparten, que sean ellos, los órganos especializados, quienes atiendan a las víctimas de violencia sexual para evitar la revictimización y darles un mejor trato, aunque advierten que para ello necesitan recursos. De lo contrario, la ley tendrá efectos nefastos, orillando y desatendiendo a las víctimas.