El narcotraficante gallego José Ramón Prado Bugallo, conocido como Sito Miñanco, denunció este jueves ante el tribunal de la Audiencia Nacional que lo juzga por tráfico de drogas que la Fiscalía pretende responsabilizarlo “de todo lo que ocurre en España” y aseguró que la acusación está repleta de “contradicciones, conjeturas y falacias”.
Así lo manifestó durante su turno de última palabra, del que decidió hacer uso al considerar que lo que está en juego en este juicio es su propia existencia: “Aquí se está juzgando mi vida. Mejor dicho, lo que queda de ella”. Ante este arranque, el presidente del tribunal, Alfonso Guevara, le instó a ser breve, recordándole que debía concluir la sesión —la número 31 de este macrojuicio que se ha prolongado durante cuatro meses—.
Visiblemente nervioso tras la interrupción, Sito Miñanco retomó su intervención para cargar contra el Ministerio Público, alegando que el juicio debería haberse celebrado hace cuatro años, y que el retraso se debe a que “el fiscal anterior, que llevaba la causa, pretendía achacarme todo lo que pasaba en España”.
Negó también que su defensa, dirigida por el abogado Jacobo Teijelo, hubiera maniobrado para dilatar el proceso, como sostuvo la Fiscalía en su informe, y acusó directamente a la fiscal de faltar a la verdad: “Esto no es cierto, ilustrísimo señor”, aseveró.
El narco gallego añadió que, tras leer detenidamente el escrito de acusación “en varias ocasiones”, ha llegado a la conclusión de que está plagado de afirmaciones que no se sostienen: “Puedo asegurar que está lleno de contradicciones, de conjeturas y, por qué no decirlo, señor, de falacias que se pueden demostrar. No lo digo yo, lo dice el propio escrito”.
Para respaldar esta afirmación, indicó que necesitaba explicarse con detalle, y recordó que durante su interrogatorio el magistrado Guevara no le permitió aclarar por qué no tenía vinculación con el buque Thorán, en el que se incautaron más de tres toneladas de cocaína. “Creo que ahora, en la última palabra, sí puedo explicar por qué no era yo. Creo que puedo y debo hacerlo”, insistió.
Sin embargo, fue nuevamente interrumpido por el juez, quien le indicó que sus explicaciones podrían continuar en la próxima sesión. Acto seguido, Guevara abandonó la sala, dando por concluida la jornada mucho antes de lo habitual.
Gonzalo Boye vinculado a la acusación
Cabe recordar que en este juicio no solo se procesa a Sito Miñanco, sino también al abogado del expresidente catalán Carles Puigdemont, Gonzalo Boye, junto a una cincuentena de personas presuntamente vinculadas a la red liderada por el conocido narcotraficante gallego. La Fiscalía solicita para Miñanco 31 años y 6 meses de prisión, así como una multa de 950 millones de euros por los delitos de tráfico de drogas en el seno de organización criminal, blanqueo de capitales y falsificación de documento oficial.
Para Gonzalo Boye, la pena solicitada asciende a 9 años y 9 meses de cárcel, además de una multa de 2,7 millones de euros, por los delitos de blanqueo de capitales y falsificación de documento oficial.
Tal y como recoge el escrito de acusación, todos los imputados están vinculados a la investigación desarrollada en el marco de la ‘operación Mito’, centrada en desarticular la red que presuntamente dirigía Sito Miñanco. Esta organización intentó introducir sin éxito en España más de 4.000 kilos de cocaína en dos operativos frustrados por las fuerzas de seguridad que seguían sus movimientos desde 2016.
Según la Fiscalía, la organización tenía como principales actividades la importación y distribución de estupefacientes, especialmente cocaína, y el blanqueo de capitales. Todo ello, mientras Miñanco se encontraba en tercer grado penitenciario, fruto de una condena previa de 16 años y 10 meses, lo que le permitía trabajar en un párking de Algeciras. Sin embargo, el fiscal sostiene que su verdadera ocupación seguía siendo el narcotráfico, ya que “mantenía la confianza de las organizaciones suministradoras y contaba con la logística necesaria”.
Además, la acusación subraya que Sito Miñanco disponía de “una pléyade de individuos con notable experiencia criminal”, dispuestos a ejecutar cualquier encargo casi de forma reverencial. Por ello, el Ministerio Público afirma que el narcotraficante gallego “había hecho del narcotráfico su modus vivendi”, demostrando una total falta de voluntad de rehabilitación y reinserción social pese a sus antecedentes penales.
El escrito también destaca la estructura personalista de la red, asegurando que todas las decisiones eran adoptadas o supervisadas por Miñanco, quien operaba bajo el alias de Mario, pese a las limitaciones propias de su régimen penitenciario.
Gracias a la investigación policial, se frustraron dos importantes operaciones de tráfico: una en octubre de 2017, cuando fue abordado el buque Thoran con 3,3 toneladas de cocaína a bordo, y otra en noviembre del mismo año, con la incautación de 615 kilos de cocaína ocultos en un contenedor en Países Bajos.