Mañana, los Reyes de España, Felipe VI y Letizia tenían previsto iniciar un viaje de Estado a Jordania, donde se reencontrarían con el rey Abdalá II y su esposa, la reina Rania. Este viaje, programado hasta el lunes 7 de octubre, ha estado en duda en varias ocasiones debido a la creciente inestabilidad en Oriente Próximo, en particular por la ofensiva militar de Irán contra Israel, que incluyó el lanzamiento de más de 200 misiles.
Cierre del espacio aéreo y cambio de planes
La cercanía de Jordania con los países en conflicto ha obligado al gobierno jordano a cerrar temporalmente su espacio aéreo, lo que puso en riesgo la posibilidad de que los monarcas españoles viajaran a Amán. Sin embargo, en las últimas horas, la Casa Real confirmó que será el rey Felipe VI quien viaje solo a Jordania, dejando a Letizia en España. Este viaje tiene un significado especial para ambos, ya que hace dos décadas, Jordania fue uno de los destinos de su luna de miel tras su boda en mayo de 2004.
Recuerdos de la boda y luna de miel en Jordania
El 22 de mayo de 2004, Felipe y Letizia se casaron en una ceremonia transmitida en directo a todo el país desde la catedral de La Almudena. Tras la boda, iniciaron su luna de miel con un recorrido por varias ciudades españolas, como Cuenca, Zaragoza y San Sebastián, donde disfrutaron de paradores históricos y restaurantes de renombre.
Sin embargo, una de las etapas más emblemáticas de su luna de miel fue su estancia en Jordania, donde asistieron a la boda del príncipe Hamzah bin Hussein y la princesa Noor. En aquel momento, Hamzah era el heredero al trono jordano, aunque en 2021 fue acusado de intentar un golpe de Estado contra su hermano, el actual rey Abdalá II.
Un viaje envuelto en polémica años después
El viaje de luna de miel de los reyes no estuvo exento de controversias. Años después, en 2020, el diario británico The Telegraph reveló detalles sobre el coste del viaje, que ascendió a unos 450.000 dólares, y sobre quién había cubierto los gastos. Según el medio, los gastos fueron pagados en parte por el rey emérito Juan Carlos I y por su amigo y socio Josep Cusí. Esta revelación desató una ola de críticas, pero en su momento, el viaje fue considerado un regalo de bodas para los recién casados.
Un recorrido por el lujo y la exclusividad
Durante las tres semanas que duró la luna de miel, Felipe y Letizia visitaron destinos exóticos como Samoa, Fiji, California, México y varias islas del Pacífico. El lugar más exclusivo fue el resort Wakaya en las Islas Fiji, donde una suite costaba alrededor de 6.000 euros por noche. Además, el complejo ofrecía servicios de lujo, como paseos en helicóptero y una gastronomía de renombre internacional. Para mantener el anonimato, la pareja real se registró bajo los nombres de «Sr. y Sra. Smith».