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Los enfrentamientos en Sumi contrastan notablemente con la posición debilitada de Ucrania en el Donbás. La provincia de Sumi se ha convertido en la retaguardia de una operación de tres meses, la cual ha permitido a las fuerzas ucranianas avanzar en la región rusa de Kursk. Los militares en la zona, entrevistados a finales de octubre, destacan la necesidad urgente de armamento adicional, aunque afirman que cuentan con más tropas en comparación con las brigadas que retroceden en el sur de Donetsk.
Una apuesta estratégica de Zelenski
Esta incursión es una apuesta estratégica del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cuyo éxito es clave para su futuro político y para la situación de Ucrania en el conflicto. Este movimiento busca mostrar la vulnerabilidad de Rusia y mejorar la posición de Ucrania en eventuales negociaciones de paz. Sin embargo, tras la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses, Zelenski enfrenta mayores obstáculos. Trump ha manifestado su intención de reducir el apoyo militar a Kiev y de buscar un acuerdo con Putin que podría implicar la cesión de territorios a Rusia.
La Alianza de Rusia con Corea del Norte
En su intento de no perder terreno, Rusia ha buscado apoyo en Corea del Norte para fortalecer sus defensas. Se estima que unos 11.000 soldados norcoreanos se han unido a la operación, lo cual ha sido confirmado por la OTAN, Estados Unidos y Corea del Sur. Analistas señalan que estas fuerzas están combatiendo en primera línea junto a la 810ª Brigada de Infantería Naval rusa, lo que, para Zelenski, refleja la escasez de personal y recursos militares que enfrenta Moscú.
A pesar de estos desafíos, las fuerzas ucranianas continúan su avance, con el respaldo de tanques Leopard alemanes y Abrams estadounidenses. Sin embargo, enfrentan problemas logísticos como la falta de municiones y un número insuficiente de vehículos blindados. El mandatario ucraniano ha manifestado que Ucrania ha recibido solo un 10% de la ayuda militar aprobada por el Congreso de Estados Unidos.
Desafíos de comunicación y dominio aéreo
Las fuerzas rusas mantienen dos ventajas significativas: superioridad aérea y control en telecomunicaciones. Las constantes explosiones en Sumi y Kursk por ataques aéreos rusos están afectando la logística ucraniana, obligando a sus tropas a desplazarse mayores distancias para llegar al frente. Además, la falta de cobertura de telecomunicaciones limita las comunicaciones ucranianas, mientras que la conexión satelital de Starlink no está disponible en territorio ruso, lo cual agrava las dificultades en comunicación.
A pesar de estas adversidades, algunas brigadas ucranianas han logrado adaptar sus sistemas de comunicación, aunque no todas pueden beneficiarse de Starlink en suelo ruso. Sin embargo, el general ucraniano Dmitro Marchenko ha cuestionado la operación en Kursk, argumentando que destinar las mejores brigadas a este frente podría estar debilitando las defensas en Ucrania.Final del formulario